En el año 2003 Park Chan-wook (Three Extremes, Soy un cyborg, Thirst) nos deleitó -esa es la palabra justa- con una película que, sin saberlo, se convertiría en obra de culto y referente del thriller coreano.

A su vez se convertiría en la segunda parte de la conocida como 'Trilogía de la venganza' (precedida por Sympathy for Mr. Vengeance, de la que os hablamos aquí, y cuyo cierre lo da Sympathy for Lady Vengeance).

Un día del año 1988, Oh Dae-su, un hombre que lleva una vida de lo más normal con su mujer y su hija, es secuestrado delante de su casa. Cuando se despierta, está encerrado, sin saber dónde ni por qué. Mientras Dae-su intenta aclarar qué le ha pasado, se queda horrorizado al oír en las noticias de la televisión que su esposa ha sido brutalmente asesinada y que él es el principal sospechoso según la policía, ya que han encontrado sangre suya en el lugar del crimen.

El tiempo pasa y el único contacto que tiene con el exterior es la televisión. Poco a poco empieza a perder el juicio ante la impotencia de no saber que lo ha llevado a esa situación y lo que es peor, cuando terminará ese cautiverio.

Inmerso en ese ambiente de soledad, decide escribir todo lo que ha hecho en su vida que haya podido causar dolor a otros. Poco a poco, Dae-su se acostumbrará a la penumbra de su celda e intentará mantener la compostura haciendo ejercicios, tanto físicos como mentales.

No hay nada que desee más que poder vengarse del hombre que ha destruido su felicidad. Un día, como cualquier otro, alguien vaporiza la habitación con gas y Dae-su se desmaya.

Cuando vuelve en sí descubre que está libre, y lo que a priori se nos presenta como una zona aislada, un paraje natural, resulta ser la descuidada azotea de un edificio.

Le han dejado un teléfono móvil y una cartera llena de dinero. Entonces recibe la llamada de un extraño que le dice que ahora le toca descubrir el por qué de su encarcelamiento. Un pasado olvidado le revelará el secreto...

'Old boy' comienza con una secuencia que ya de por sí nos hace estar en tensión. Una escena impactante, con una música que le va a la zaga, donde un hombre sostiene a otro -que a la vez sostiene a un perro- por su corbata ,en la azotea de un edificio.

Si lo suelta, sabemos que caerá al vacío y cuales serán las consecuencias. Así se nos presenta al protagonista de esta historia, que se llama Oh Dae-su. Su nombre es especial, pues significa -como el mismo nos cuenta- "que se lleva bien con la gente".

Curioso significado teniendo en cuenta por todo lo que ha pasado y lo que le queda por pasar en los cinco días siguientes.

"He hecho daño a demasiadas personas. Seguro que el hombre que ha matado a mi mujer y me tiene aquí es una de ellas".

Según se dice, "La venganza es algo que se sirve fría". Hay un instrumento que desde que se utilizó como algo más que atrezzo en esta película, allá por el año 2003, ha pasado a ser uno de los elementos más reconocidos del cine coreano. Efectivamente, estamos hablando del martillo. Ya sabemos que los coreanos son muy impulsivos cuando se pelean -al menos cinematográficamente hablando- y no dudan en servirse de cualquier elemento que tengan cerca para utilizarlo. Ya sea un zapato, una silla, una mesa o cualquier cosa que pueda hacer daño. Y si no ya se servirán de las manos (sea para dar collejas o para repartir buenas ostias).

Y como no, en Oldboy el martillo cobra especial importancia, pues lo simple hubiera sido coger una pistola o un cuchillo. Pero aquí no, aquí un martillo es un herramienta de doble filo. Sirve para golpear, contundir, asustar, arrancar dientes...pero también para proteger. Todo un instrumento que genera un significado: violencia. Un martillo que ha quedado grabado en el imaginario colectivo y que hace que recordemos esta película cada vez que vemos uno (ya sea en nuestros quehaceres diarios o en algún homenaje de otras películas).

A Park Chan-wook le gusta profundizar en sus personajes, o mejor dicho, en su psique. No es de extrañar que en este estudio de la venganza, los protagonistas sean puestos a prueba mediante situaciones limites, llevados al extremo, para que de ese modo saquen a relucir su verdadero yo, sus instintos más básicos. Pero iremos descubriendo quien es quien poco a poco, como si de un buen plato se tratase y que debe ser degustado con tiempo, ya sea mediante flashbacks o flasforwards.

En ese amplio abanico de posibilidades, de hecho, con el paso del tiempo veremos como ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. Cada uno, a su manera, necesitan llevar a cabo su venganza y no pararan hasta conseguirlo. Cada uno de ellos tiene sus propias motivaciones que los llevan a actuar de una manera determinada, aún a sabiendas de que las consecuencias pueden no ser las deseadas.

"Como gacela de la mano del cazador y como ave de la mano del que tiende trampas, escapate"

Por un lado tenemos al pobre Oh Dae-su, que después de 15 años de cautiverio entre cuatro paredes sigue sin saber quién le ha hecho eso y lo peor de todo, el por qué de todo eso, pues seguramente para él fue algo que ni recuerda, algo a lo que en su día no le dio importancia. 15 años donde cada cierto tiempo es gaseado (para dormirlo), momento en que sus "invitados" aprovechan para cortarle el pelo, afeitarlo, asearlo y curarlo de sus intentos de suicidio.

15 años sumido en una especie de estudio, donde gracias a sus ejercicios físicos y mentales consigue mantener el juicio y la forma física. 15 años donde la Corea que conocía ha cambiado y donde ahora tendrá que volver a ser reintroducido.

Por otro lado tenemos a su antagonista, alguien que alimentará ese ansia de venganza contra Oh Dae-su haciéndole pasar lo impensable, alguien que lo ha mantenido encerrado durante quince años y que, después de eso, decide dejarlo en libertad para así poder seguir estudiando su comportamiento mientras éste investiga las causas que lo han llevado a pasar por todo aquello, pues de no hacerlo en el plazo fijado matará a Mido, su enamorada.

"Quién soy no importa, lo que importa es que pienses, que repases toda tu vida"

Otro aspecto a destacar es algo a lo que el cine de Chan-wook nos tiene acostumbrados (y no ampliamos a todo el cine coreano porque sería generalizar demasiado): el tratamiento de sus películas. La estética, la fotografía, la iluminación, los decorados, todos ellos son elementos que son tratados y cuidados al máximo detalle.

Son una parte más de la historia y como no, deben adecuarse a la misma. De hecho no os extrañe si en la estética de la película os viene a la mente alguna escena que hayáis leído en un manga, pues la película está basada en el cómic de mismo nombre escrito por Nobuaki Minegishi.

No hay más que ver ese plano secuencia de unos tres minutos a lo largo del pasillo, donde Oh Dae-su pone a prueba su entrenamiento y resulta ser un arma letal. Simplemente brillante. O el momento de la hormiga -que no recordábamos a bote pronto y nos ha encantado-.

Y como no, no podía faltar la mezcla de géneros. Algo bastante recurrente en el cine coreano y que tan bien les funciona, las cosas como son. En 'Oldboy' pasaremos por el drama, el thriller y hasta por el más puro humor negro.

Podemos empatizar con el protagonista, ser sádicos y disfrutar mientras los dientes vuelan o se lia a martillazos. Podemos sufrir con él, pues no hay problemas en mostrar el dolor -o al menos situaciones que deben de serlo, y mucho-. Y podemos ser tan cabritos de disfrutar con el humor negro que nos encontramos en muchas situaciones. Así es este cine, y ese es uno de los aspectos que más nos gusta de él.

Mención aparte merece la banda sonora de la película, compuesta por Jo Yeong-wook. Lo que este buen hombre ha hecho es algo soberbio, enorme, digno de todos los elogios posibles, pues 'Oldboy' no sería lo mismo con otra banda sonora.

El tema principal, titulado 'The Last Waltz', es una verdadera maravilla, que destaca dentro de la grandeza del resto de temas. Algo como un vals, tranquilo, de ritmo lento, puede servir tanto para una escena dramática, romántica o tranquila como para una escena violenta. Una banda sonora que nos acompañará durante todo el metraje y cuya dualidad, como os hemos comentado antes, servirá tanto para los momentos dramáticos como para los más violentos.

Dirigida por Park Chan-wook en 2003, 'Oldboy' está protagonizada por, entre otros, Choi Min-sik, Yu Ji-tae, Kang Hye-jeong, Ji Dae-han, Oh Dal-su, Kim Byeong-ok, Lee Seung-Shin y Yun Jin-seo. No nos vamos a detener mucho en sus actuaciones, pues como podéis imaginar son brillantes. No imaginamos a otro Oh Dae-su que no sea Choi Min-sik, al igual que tampoco esperamos que Spike Lee nos sorprenda con el remake que está llevando a cabo de la película -y ojalá estemos equivocados, pero nos da que va a ser que no-.

Como siempre, esperamos vuestros comentarios y os recordamos que también podéis seguirnos a través de las redes sociales Facebook y Twitter, donde podéis compartir impresiones con otros aficionados al cine asiático.

Gracias a Vértice Cine desde hace poco volvemos a tener a la venta esta magnífica película tanto en DVD como en Bluray. Nosotros nos centraremos en la versión Dvd que podemos encontrar en nuestras tiendas habituales.

Una película que ha sido reconocida mundialmente y ha recibido multitud de premios, entre ellos el Gran Premio del Jurado en Cannes y el Premio de la crítica del Festival de Sitges 2004. Podéis haceros con ella en Fnac tanto en Dvd como en Bluray.

Así pues, a continuación vamos a detallar las características de la edición:

  • MENÚ PRINCIPAL:

Sencillo, animado con escenas de la película en la parte superior y como telón de fondo el tema principal de la película (que nos tiene ganados a muchos desde hace tiempo), podemos acceder a los seis apartados principales: Ver película, Selección de Idiomas, Selección de Escenas, Tráiler, Otros Títulos y Continuar.

  • APARTADO VISUAL: La película viene presentada en un formato de pantalla 16:9 y en un formato de imagen 2.35:1. La calidad de imagen es bastante buena, de hecho hemos cogido nuestra antigua versión (la que se encontraba descatalogada desde hace años) y la verdad es que se ha utilizado un máster que ha mejorado bastante con respecto al anterior.
  • APARTADO SONORO:

La edición cuenta con dos pistas de audio en Dolby Digital: Castellano 2.0 Stereo y Coreano 5.1. Lo sentimos por el doblaje en Castellano, pero no nos acostumbramos a escuchar la voz de Homer Simpson en el papel de Oh Dae-su. No tenemos nada en contra del doblaje, se puede ver perfectamente con él, pero aquí si que no nos lo pensamos y os recomendamos que os decantéis por la versión original, que podréis seguir perfectamente sin saber coreano gracias a los subtítulos en Castellano.

  • SELECCIÓN DE ESCENAS:

Desde este apartado podemos acceder a cualquiera de los 12 cortes en que ha sido fragmentada la cinta, para así poder retomar el visionado desde el momento que seleccionemos.

  • OTROS TÍTULOS:

Por último contamos con los tráilers de otras películas como 'Secuestrados', 'Splice', 'Cube' y 'Shutter Island'.

Con una duración de 123 minutos, 'Old boy' ha recibido una calificación de 'No recomendada a menores de 18 años'.

Fuente: Vértice Cine